El sujeto era buscado desesperadamente tras golpear hasta la muerte a su novia Miriam, una joven de 22 años que estaba a punto de graduarse como abogada
Chimalhuacán, Méx.– El terror y la indignación que mantenían en vilo a la comunidad estudiantil de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) finalmente encontraron un respiro de justicia. En un operativo coordinado, agentes de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) y elementos de la policía de Chimalhuacán lograron capturar a Francisco Iván “N”, el presunto feminicida que apagó de forma violenta la vida de una joven universitaria.
La víctima, identificada como Miriam Peralta, tenía apenas 22 años y cursaba el octavo semestre de la carrera de Derecho. Su futuro brillante fue destrozado en un cobarde ataque atribuido a quien se suponía debía cuidarla: su propia pareja sentimental.
El brutal crimen que desató la furia social
El caso, que provocó una ola de rabia y protestas por parte de colectivos feministas y de la propia universidad, ocurrió tras una fuerte discusión dentro de un domicilio. Presuntamente, cegado por la ira, Francisco Iván “N” golpeó salvajemente a la estudiante hasta dejarla sin vida, para luego huir como un cobarde y mantenerse prófugo, burlando a las autoridades.
La escena del crimen causó conmoción absoluta entre los vecinos y familiares, quienes desde el primer minuto clamaron que la muerte de la futura abogada no quedara impune.
Cacería implacable: Cercado por las autoridades
Derivado de una intensa labor de inteligencia y rastreo tecnológico, los sabuesos de la Fiscalía mexiquense, en mancuerna con las fuerzas de seguridad de Chimalhuacán, lograron ubicar el escondite del sospechoso. Con una orden de aprehensión en la mano por el brutal delito de feminicidio, los uniformados le cayeron por sorpresa, cortándole de tajo cualquier intento de escape.
“Hoy sentimos rabia porque una familia fue destrozada, pero no vamos a parar hasta que pague”, manifestaron compañeros de la facultad tras enterarse del arresto.
Bajo un fuerte dispositivo de seguridad para evitar que la ciudadanía enardecida tomara la justicia por su propia mano, el detenido fue trasladado e ingresado de inmediato a un Centro Penitenciario y de Reinserción Social de la zona.
Francisco Iván “N” ya duerme tras las rejas de una fría celda, en espera de que una Autoridad Judicial determine su situación jurídica. El clamor en todo el Estado de México es uno solo: ¡Pena máxima para el asesino de la estudiante de Derecho!
