Ana Liza en línea
Por Mariel Álvarez Sánchez
La trastienda de la visita de Sheinbaum a Toluca
Queridos lectores, la pirotecnia ya se apagó, los confetis se barrieron y el eco del Himno Nacional va cediendo. Sin embargo, como bien sabemos en esta columna, detrás de las tomas panorámicas de la transmisión oficial siempre se esconde la verdadera crónica de la jornada. Y este 15 y 16 de septiembre de 2026, la realidad pegó fuerte en el escenario nacional, pero fue en el Estado de México donde el protocolo tropezó —literal y metafóricamente— de la manera más aparatosa.
Aquí el recuento desmenuzado de lo que verdaderamente ocurrió en las plazas públicas y los balcones patrios.
Estado de México: Tropiezos de alto nivel, reclamos al paso y adornos en llamas
El Estado de México se llevó la corona de los desatinos durante esta jornada festiva, dejando postales que se viralizaron de inmediato en redes sociales.
El tropezón de la Gobernadora en Toluca: Tras encabezar el protocolo del Grito de Independencia en el Palacio de Gobierno de Toluca ante miles de mexiquenses, la gobernadora Delfina Gómez sufrió un leve resbalón y caída al momento de salir a saludar más de cerca a los asistentes. Pese al aparatoso momento, el equipo de auxilio la ayudó a levantarse rápidamente y la mandataria continuó saludando a la multitud, demostrando reflejos pero agregando un momento involuntario e incómodo a la noche mexicana oficial.
La tormenta de rechiflas estuvo en Tenancingo: Donde el descontento popular no se pudo disimular fue en Tenancingo. La presidenta municipal morenista -quien pese al rechazo del pueblo y acusaciones de auto secuestro sigue siendo alcaldesa- Nancy Nápoles Pacheco, fue recibida entre un estridente coro de abucheos, chiflidos y reclamos de los vecinos al salir a dar la arenga libertaria. Los silbidos de la plaza casi opacaron el sonido del campanazo y dejaron en evidencia la tensa relación con sus representados en plena fiesta patria.
N una escena francamente triste, Nancy, sola en el balcón oficial, trataba de que su voz sonara más fuerte que los gritos del público, quienes pese a no tener micrófono sí lograron empañar el grito oficial, que entre palabras nerviosas logró dar la mandataria municipal ¡quieran o no quieran!
Fuego no programado en Villa Guerrero: Ahí cerquita, en la tierra de la flor la pirotecnia, ese clásico dolor de cabeza logístico, provocó momentos de zozobra. Las chispas de los fuegos artificiales alcanzaron los adornos patrios instalados en las inmediaciones del balcón del Palacio Municipal, justo donde el alcalde verde, Carlos Rogel Guadarrama, encabezaba la ceremonia, provocando un conato de incendio que consumió parte del enmarcado festivo antes de ser controlado por Protección Civil, ante el susto de las familias congregadas. Ante el grito de “Te vas a quemar wey” lograron sofocar el fuego de los adornos mexicanos y la fiesta continuó en absoluta tranquilidad.
El panorama nacional: Errores de guion, fallas de audio y vehículos varados
Más allá de los límites mexiquenses, el resto del país también aportó su cuota de desatinos logísticos y momentos bochornosos.
Los micrófonos rebeldes y el humo de la capital: En el Zócalo capitalino, la transmisión oficial sufrió momentos incómodos cuando el sistema de amplificación del Balcón Central presentó un silbido de acople de audio justo en el arranque de la arenga. Para rematar, una mala racha de viento estancó la humareda de la pirotecnia directamente sobre el balcón, obligando a los invitados especiales a cubrirse entre toses.
Arengas incompletas y micrófonos abiertos: En el ámbito municipal de las celebraciones patrias, la falta de preparación y la improvisación dejaron al descubierto episodios bochornosos donde la logística opacó la solemnidad del acto. Uno de los momentos más virales ocurrió en el municipio de Cajeme, Sonora, donde la alcaldesa interina Claudia Santacruz, de Morena, protagonizó un descuido técnico al quedar abierto el sistema de amplificación en el Balcón Central de Ciudad Obregón.
A través de las bocinas de la plaza pública se escucharon con total claridad las indicaciones de la secretaria del Ayuntamiento, Lucy Navarro, quien le dictaba a la edil en tiempo real cómo ondear la bandera y qué hacer con los símbolos patrios. El desacierto desató risas entre las familias asistentes y expuso la falta de ensayo previo en el protocolo cívico.
Por otro lado, los tropiezos en la alocución oficial alcanzaron el escenario nacional en la Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo incurrió en una omisión de guion durante la arenga libertaria desde el Balcón Central de Palacio Nacional al no mencionar a Josefa Ortiz de Domínguez en el catálogo tradicional de héroes, generando reacciones de inconformidad entre historiadores, cronistas de ocasión y hasta feministas.
El premio al despotismo municipal es para Gabriela Osornio de Tlalpan
Asimismo, la prepotencia y la falta de respeto hacia la ciudadanía dejaron episodios sumamente indignantes durante los festejos patrios. En la Alcaldía Tlalpan de la Ciudad de México, la alcaldesa Gabriela Osorio Hernández, del partido Morena, causó una ola de indignación tras arribar con más de dos horas de retraso a la ceremonia en la explanada.
Al encontrarse con los reclamos de las madres y padres de familia que esperaban bajo el sol al igual que sus hijos, la funcionaria asumió una postura tajante al advertir que no iniciaría su intervención hasta que los molestos papás guardaran absoluto silencio, exhibiendo un lamentable episodio de soberbia ante la comunidad; pues además cuestionó la educación que los padres le dan a sus hijos por reclamar su tardanza, en vez de disculparse por su impuntualidad.
Claro, esto no es exclusivo de esta señora que se siente poderosa y que cree que la tienen que esperar el tiempo que ella quiera y rendirle pleitesía “porque es la alcaldesa”; pues a diario vemos alcaldes, gobernadores, diputados y demás funcionarios que hacen esperar horas a los vecinos que van a escuchar sus tonterías.
En fin, las fiestas patrias 2026 ya terminaron con aciertos, desaciertos y uno que otro tropiezo, a ver si los protagonistas tienen más tiempo para estudiar la ceremonia del próximo año.
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La trastienda de la visita de Sheinbaum a Toluca
Por Mariel Álvarez Sánchez
La cita en el Parque Metropolitano Bicentenario de Toluca prometía ser el gran escaparate del balance regional de gobierno. Sin embargo, más allá de la numeralia oficial y los aplausos de la primera fila, el paso de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo por tierras mexiquenses dejó entretelones marcados por la impaciencia, los desencuentros de la acarreada logística y los reclamos a ras de suelo.
La larga espera y el guion roto en la carretera
El contingente de asistentes —entre militantes movilizados, funcionarios en busca de la foto y ciudadanos de a pie— comenzó a abarrotar el recinto desde horas tempranas. Pero el reloj avanzó y la paciencia empezó a agotarse. Un accidente en la carretera desde Querétaro retrasó por horas la llegada del convoy presidencial.
Para cuando la mandataria pisó el escenario cerca de las 20:00 horas, el cansancio ya hacía mella en un sector del público, donde el éxodo temprano dejó ver un mar de sillas vacías que la logística no logró disimular. La presidenta arrancó con un franco “Perdón por la espera” para calmar los ánimos.
Entre porras, reclamos de salud y vialidades “maquilladas”
Mientras la gobernadora Delfina Gómez acompañaba la pasarela política, en las orillas del Parque Bicentenario el ambiente no era del todo festivo. Grupos de ciudadanos se apostaron en los accesos denunciando la falta de medicamentos en hospitales locales y exigiendo atención a carencias básicas.
En un guiño directo a los pesares cotidianos de la capital mexiquense, la propia presidenta tuvo que cerrar su mensaje prometiendo intervención directa para tapar los interminables baches y colocar luminarias en la entidad. Paradójicamente, en las horas previas al evento, la Junta de Caminos estatal se había apresurado a bachear a toda velocidad únicamente las avenidas por donde pasaría la comitiva oficial.
La jornada cerró con el saldo habitual del folclore político: un evento montado para el lucimiento que, ante las fallas de organización y el rigor del tiempo, terminó mostrando las costuras de la realidad mexiquense.
Nos leemos la próxima semana
