El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que fuerzas militares realizaron ataques en Caracas y otras zonas de Venezuela. La operación culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Según Trump, ningún soldado estadounidense murió durante la acción. El gobierno venezolano declaró estado de emergencia y denunció una agresión militar de gran magnitud.
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Maduro fue trasladado al buque USS Iwo Jima con destino a Nueva York, donde enfrentará cargos por narcotráfico. Trump difundió la imagen como símbolo de lo que calificó como un historial impecable de victorias en operaciones internacionales. También reconoció que podría ser necesaria una presencia militar prolongada en Venezuela para asegurar la estabilidad.
La ofensiva generó reacciones inmediatas. Rusia, Irán, Colombia, Brasil y Cuba condenaron la acción. En Europa, las posturas fueron diversas. El primer ministro británico, Keir Starmer, negó cualquier participación y pidió dialogar con Trump. Emmanuel Macron, presidente de Francia, reconoció a Edmundo González como líder legítimo y exigió una transición pacífica.
En Alemania, Friedrich Merz responsabilizó a Maduro de la crisis pero cuestionó si la intervención viola el derecho internacional. Giorgia Meloni, primera ministra de Italia, rechazó el uso de la fuerza como vía para acabar con regímenes, aunque lo consideró legítimo en defensa propia. Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, pidió respeto a la ONU y advirtió que no reconoce a Maduro ni una intervención que contravenga las normas internacionales.
Desde Bruselas, Kaja Kallas, presidenta de la Comisión Europea, reiteró que Maduro carece de legitimidad, pero exigió moderación y apego al derecho internacional.
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La situación se desarrolla en medio de una crisis económica profunda en Venezuela, con infraestructura obsoleta y gran inestabilidad política. Trump prometió “hacer que Venezuela vuelva a ser grande” y reconstruir el país. Analistas advierten que el escenario recuerda a Irak, donde Estados Unidos prometió beneficios tras la caída de Saddam Hussein, pero los resultados fueron complejos y costosos.
