SÓTANO UNO
· Colofón. – Falta de identidad
· La del estribo. – Amnistía judicial a otomí
Raúl Mandujano Serrano. Periodista
Los perturbados therian´s
Y no, no se refiere el amanuense como perturbación a las arruinadas calles de la Toluca que el corregidor Moreno embelesado en sus quimeras y fantasías refiere están cada día “más guapas”. Concentraremos en esta subcultura que es tendencia reciente. No, tampoco son los ebrios balbuceos del alcalde de Cuautla Jesús Corona Damián o los prepotentes desafíos de Wblester Santiago, a las autoridades metepequenses. Se trata de los therian. De los que todos hablan, como broma de mal gusto o como reacción social inesperada.
Mientras sorbe de su café mexicano sin azúcar, en esa antigua cafetería del centro histórico, el narrador de las fabulas insolentes observa como en distintas plataformas digitales son constantes las imágenes de personas disfrazadas de perros y gatos brincando en los parques. No es una novedad. La historia de creencias sobre híbridos humano-animal se remonta a esas figuras mitológicas y leyendas del hombre lobo o los vampiros. En México, en 1960, Manuel “El Loco” Valdés protagonizó al “Lobo Feroz” y Rafael Muñoz al “Zorrillito” en la película “Caperucita Roja”.
El periodista come de un pay de fresa mientras platica con Brenda, su siempre amable waitress, que therian, para ignaros ciudadanos como el escribiente sotanero, es algo confuso. Estos seres no se disfrazan para una fiesta infantil o de Halloween, sino que ¡realmente! se identifican con criaturas no humanas. Existen “los furries”, aquellos fanáticos de animales antropomórficos, pero no, los therian’s se creen otra cosa. Incluso ladran, gruñen o juegan como mascotas. El problema es que ya han atacado a personas y ya “la bromita” u obsesión se está convirtiendo en un padecimiento mental.
Colofón. Falta de identidad
Brenda reflexiona: “La creencia es falta de identidad. Naces en el cuerpo de una persona, pero crees que eres otro ser. Por ejemplo, los “furris”, quienes se identifican como individuos trans y LGBTQ+”. En el caso de los therian, existen hasta categorías, como los polytherian’s o los paleotherian’s, que dicen ser animales extintos.
Desde el particular punto de vista del soberano del hórreo, necesitamos a más papás como los de antes, enérgicos, y menos como los de ahora, indiferentes. Es lamentable decirlo, porque no es de ahora, es de siempre, de cada día. La violencia ha sacudido a nuestras infancias y ya no es sólo física, también mental.
Esta extraña tendencia de los therian o animales con los que se identifican muchos y adoptan su apariencia y comportamiento, podría ser una expresión para negar ser parte de un mundo roto y violento que algunos prefieren evadir dando becas.
Los temas de salud mental deberían dejar de atenderse con una simple “conferencia escolar” y ponerle un alto a la manipulación de los aprendizajes con fondo político. Es urgente y necesario promover una asignatura permanente en educación emocional. Todos la necesitamos.
La del estribo. – Amnistía judicial a otomí
No es un secreto. Los indígenas, esos que en el papel y la actuación tanto presumimos y decimos respetar, han sido lastimados y excluidos, incluso de la justica. Por ello al periodista le resulta trascendente que desde la Sala de Asuntos Indígenas del Poder Judicial hayan indultado a Tomás, un indígena otomí, sentenciado irregularmente en 2014 por homicidio. Le negaron traducción y asesoría jurídica con perspectiva intercultural que, aunado a su pobreza, rezago escolar y marginación, le impidió comprender la acusación que le hacían.
Quizá no deba presumirse por ser un reclamo social, pero tampoco callarlo. Así que bien por el magistrado Héctor Macedo García y las acciones del PJEM a favor de los castigados pueblos originarios… Hasta otro Sótano… Mi X @raulmandujano
